Podrás ver parado un roble, podrá parecer de piedra, sólo guarda compostura, al caer la noche, se quiebra. Y te estremece su llanto, y te aturde su alarido. Te ahogas en su clamor, te invade la compasión. Cuando el hombre se derrama y vibras junto a su alma el dolor, entiendes que siente realmente un Padre que en cada primera estrella extraña de corazón, estar completo en amor.
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