Cuando el verano no existe
y hay sólo frío en tu alma,
escarchas y estalactitas
traducen tus sensaciones.
Me confiesas tus temores,
tus verdaderos amores..
Difícil es la canción
que escucha tu corazón,
difícil la sanación de tan injusto dolor.
Y entonces quiero ser maga,
robar del cielo una estrella,
inventarme una varita
y que el dolor lo sienta ella.
Pero sólo soy Paloma
que vuela por los balcones,
recolectando mensajes,
sin temor a los halcones.
Con su luz me guía siempre,
Nuestra Señora, le dicen.
Rezo su Santo Rosario,
le dejo tus peticiones.
Cuando hay justas razones,
derramará bendiciones!
Me elevo hasta el campanario,
donde veo tu escenario,
sólo escucho tus bemoles,
que cantan tus emociones,
llenos de justas razones.


